jueves, 28 de febrero de 2008

¡¡Buenos dias, princesa!!




Muchas veces, a lo largo de nuestras vidas, nos preguntamos si es correcto hacer algo o si no lo es, aunque sea de muy poca importancia lo que vayamos a hacer. Bueno, en lo particular, este es uno de esos casos difíciles en los que te planteas la posibilidad de no hacer lo que quieres hacer hasta el último microsegundo antes de hacerlo. Digo que es complicado porque quiero manifestar una opinión acerca de una obra de arte, una película, particularmente: "La vida es bella". Quizás no entiendas por qué tanto lío para hablar de una película, si nadie nos prohibe hacerlo, es más, al ser vista por cualquier persona que pague una entrada al cine para verla o arriende la cinta o el DVD en una casa se arriendos de películas, pasa a ser de dominio casi público, lo que da derecho a cualquier persona para que se manifieste en contra o a favor de la idea de una película, pero no es tan así, por lo menos para mi. Es que en la vida, una de las cosas respetables y admirables es el Arte, el buen Arte (no ese que precisa de la matanza de un perro para ganar audiencia y reconocimiento,) y por lo mismo hay que tener mucha sutileza al hablar y referirse al Arte como tal.

"La vida es bella" es una película hecha hace poco más de 10 años, en 1997, en la que actúa Roberto Benigni, Nicoletta Braschi y Giorgio Cantarini (niño), entre muchos otros actores. Su director es el ya mencionado Roberto Benigni, quien además es coescritor de la obra. Cabe destacar que esta pelicula fue ganadora de 3 premios Oscar en el año 1998: Mejor actor (Roberto Benigni), mejor película extranjera y mejor banda sonora, que estuvo a cargo de Nicola Piovani, nacido en italia, en 1946. Por esta y muchas otras razones he decidido hacer cualquier comentario con mucha cautela y precisión.

Si decides, de vez en cuando, sumergirte en medio de algo, de cualquier cosa que te consuma la mente y te haga llorar, reir o simplemente quedarte mudo de la pura impresión y te pasas un rato pensando en lo que estas viendo y en cómo puede haber tanta emoción junta en un mismo saco, en un mismo papel, en un fragmento de música, te recomiendo que veas "La vida es bella".

Esta película te invita a compartir el amor, prácticamente inmejorable y desesperado, capaz de lo que sea por el sentimiento que llevas dentro y la alegría de conseguirlo; emociones tales como la rabia y la impotencia al ver cómo millones de personas son asesinadas por una idea absurda y antihumanitaria, que se van mezclando con la alegría de un niño que cree fielmente lo que su padre le dice, aunque sean sólo mentiras para ocultarle la crueldad de la situación que estaban viviendo sólo por ser judios.

Pero bueno, eso ya es tema trillado. Aunque nunca será olvidado. Lo importante es dejarse llevar por la historia y sentirse parte de ella, sentir la magia que envuelve al hombre y su amada, al padre y a su hijo, a la madre y a su hijo. Sentir cómo esa agonía te va consumiendo junto con los personajes y te deja caer 5 minútos antes de que termine la función.


La magia que se puede crear en un segundo y perdurar por el resto de nuestras vidas es lo que me hace pensar en lo importante del Arte como medio sensibilizador de personas, de almas.

La vida es bella...






1 comentario:

Dulcinea dijo...

¿Me creerías que aún no he visto esa cinta que me huele a maravilla? Si me dices que trabaja el ARTE con delicadeza, terminas de convencerme de que he perdido mucho tiempo viendo otras porquerías... y no películas como la que estás comentando.
Tus palabras me parecen justas y no rayan en lo empalagoso para "vender la mercancía que ofreces esta vez". Me parece justo y preciso, y apenas pueda la veo y te dejo un comentario más crítico.